viernes, 11 de enero de 2013

[Mis viajes por Europa] Lisboa, paseando por el Parque Eduardo VII y los barrios da Estrela y de Belem

En este segundo post sobre Lisboa vamos a visitar la parte más verde de la ciudad y es que veremos el Parque Eduardo VII, el Jardim da Estrela y en el barrio de Belem, además de los monumentos también pasearemos por sus impresionantes jardines.

Comenzamos esta parte de la visita bajando del metro en la parada dos Restauradores. Empezamos así la visita en la Plaza dos Restauradores. En ella se erige un monumento en recuerdo de aquellos que se rebelaron contra la administración española y emprendieron la lucha por la independencia portuguesa. El monumento incluye dos estatuas que evocan la Independencia y la Victoria. Mencionar que en esta plaza se encuentra el Hard Rock Café de Lisboa. Visita recomendada para todos los amantes del rock, que podrán disfrutar de un espacio reservado para los Beatles y ver la guitarra de Van Halen entre otras cosas.

Plaza dos Restauradores




Si seguimos la Avenida da Liberdade llegaremos a la plaza que hace de rotonda dedicada al Marqués de Pombal. La estatua situada en ella es un rendido homenaje a la figura del Marqués de Pombal que fue un enérgico reformador de la administración, limitador de los derechos nobiliarios y reconstructor de Lisboa después del terremoto de 1755. La estatua mira hacia la costa y a su espalda nos encontramos el Parque Eduardo VII. Este es un sitio muy bonito por el que pasear, subir hasta la parte alta y observar las vistas desde allí es una maravilla.

Parque Eduardo VII
Ahora continuamos hacia el sur, hacia el Barrio da Estrela, donde visitaremos primero el Jardin da Estrela, que posee una hermosa combinación de lagos, esculturas, arbustos, setos, fuentes y especies arbóreas, destacando un elevado número de plantas de origen tropical. Al salir por la zona sur nos encontramos la Basílica da Estrela, que es la iglesia de mayor valor estético de la Lisboa del siglo XVIII. Si continuamos por la Calçada da Estrela llegaremos al Convento de São Bento, es un viejo edificio benedictino que desde 1976 es la sede de la Asamblea de la República.

Basílica da Estrela

Nuestro siguiente destino es el Barrio de Belém, para llegar hasta allí debemos coger un autobús ya que estamos bastante lejos para ir caminando. Al bajar del autobús nos quedamos asombrados por la magnificencia del Monasterio dos Jerónimos. Lo primero que se ve del monasterio es el muro meridional donde se aprecian elementos decorativos típicos del arte manuelino. En este lado de la iglesia destaca la portada meridional que, limitada por dos contrafuertes, se extiende por toda la altura del muro. Frente al monasterio hay unos jardines enormes, por donde pasear y buscar un poco de sombra. Mencionar dos museos que se encuentran en edificios anexos y que pueden resultar muy interesantes: el Museo da Marinha y el Museo de Arqueología.

Monasterio dos Jerónimos
Continuando ahora con nuestra visita, llegamos al Monumento Padrão a los Descubrimientos, que tiene forma de nave que se adentra en el río. En la popa aparece el príncipe Enrique portando una carabela en sus manos y, tras él, 21 personajes históricos relacionados con los descubrimientos. El pavimento que rodea la explanada está decorado por un mosaico que representa una rosa de los vientos de 52 metros de diámetro y en su interior hay un mapamundi donde se señalan las hazañas de los marinos portugueses.

Padrão dos Descubrimientos

Siguiendo la orilla del río llegamos hasta la Torre de Belem, que formaba parte de la línea de fortificaciones para la defensa de la costa portuguesa desde Cascais a Lisboa.

Torre de Belém
Esta parte de la visita es un autentico placer pero habrá muchas colas para visitar el Monasterio dos Jerónimos y la Torre de Belem por eso os recomiendo protección solar alta, ya que si vas en verano no tendrás donde resguardarte del sol mientras estas en la cola.

Aprovechando que estas que esta zona debes pasarte por la famosa Antiga Pastelaria dos verdadeiros pastéis de Belém. Aquí elaboran los tradicionales pasteles de nata o de Belem y su receta es la original e inimitable. Aunque comas en cualquier otra parte de Portugal uno de estos pasteles, o en la propia Lisboa en otra pastelería, no será igual. Reconocerás la pastelería por sus largas colas y los azulejos típicos portugueses decorando su fachada.



Siguiendo con la visita por el Barrio de Belém podemos visitar el Palacio Nacional de Belém, que está situado enfrente de la ajardinada Plaza de Albuquerque, y que es la residencia oficial del Presidente de la República.

Al lado del Palacio Nacional nos encontramos el Museo Nacional del Carruaje (Museo dos Coches). Este museo de carruajes, es único en el mundo, y en él muestran al público las carrozas reales ya en desuso. Es una visita recomendable, ya que estos carruajes son impresionantes vistos de cerca. Además se agradece entrar en un museo y pasar un rato fresquito después del calor pasado en las colas del monasterio y la torre.



Terminamos aquí la segunda parte del viaje a Lisboa. En el próximo post hablaré sobre la otra orilla y el Cristo Rey y viajaremos hasta Estoril.