miércoles, 16 de julio de 2014

[Descubriendo Galicia] Del interior de Lugo a la costa

Después de visitar la ciudad de Lugo, proseguimos nuestro viaje haciendo un recorrido por el interior para llegar a la costa. Así comenzamos nuestro día acercándonos hasta el ayuntamiento de Guntín para visitar el Monasterio de Ferreira de Pallares. Una vez aquí, nos acercamos hasta el Puente Cabalar, situado sobre el río Ferreira. Un lugar mágico y tranquilo.

Puente Cabalar


Continuamos nuestro viaje hacia el ninfeo de Santalla de Bóveda, un antiguo templo de la época romana, único en el occidente europeo, con una pequeña piscina justo en el centro de su planta rectangular y unos dibujos en lo que queda de sus techos muy llamativos. Puede ser difícil de encontrar pero merece la pena desplazarse hasta este lugar, pregunten a los lugareños, que son muy amables, y les indicarán como llegar.

Ninfeo de Santalla de Bóveda

Seguimos hacia el Museo-Fortaleza de San Paio de Narla, un antiguo castillo del siglo XIV, destrozado durante la Revuelta "dos Irmandiños", reconstruido en su mayor parte un siglo después, y convertido en museo en el siglo XX. Uno casi puede llegar a perderse recorriendo todas las estancias, observando todos los útiles y armas expuestos e imaginando como sería la vida en el castillo cuando fue construido. La mejor parte de la visita: subir a la torre y deleitarse con las vistas.

Museo-Fortaleza San Paio de Narla

Museo-Fortaleza San Paio de Narla

Por la tarde, nos acercamos hasta la laguna de Cospeito, un lugar con una variada riqueza natural, donde podréis ver muchas especies de aves que anidan aquí y quizás descubrir algún animal escondido.

Laguna de Cospeito

Después visitamos el exterior del monasterio de Santa María de Meira, y nos dirigimos hacia el Castro de Viladonga, donde llamó mi atención la forma de las construcciones, casi todas eran cuadradas o rectangulares. El tipo y disposición de las estructuras defensivas y de las diferentes construcciones evidencian un asentamiento continuado, importante sobre todo en la época tardorromana (entre los siglos III y V d.C.). Este castro consta de varios recintos de murallas y fosos, dos áreas de expansión y una gran corona central o acrópolis interior.

Monasterio de Santa María de Meira

Castro de Viladonga

Castro de Viladonga

Por último para terminar el día, tomamos dirección a la costa, llegando al Castro de Fazouro, un pequeño asentamiento, con construcciones cuadradas situadas al borde del acantilado. De este pequeño castro destacan sus impresionantes vistas.
Castro de Fazouro