miércoles, 27 de agosto de 2014

[Mis viajes por Europa] Guimarães y la citania de Briteiros

Entre Braga y Guimarães se encuentra la citania de Briteiros, que es uno de los yacimientos arqueológicos más evocadores de Portugal. Esta citania (ciudad fortificada) es la más grande de una serie de asentamientos celtas que tienen como mínimo 2500 años. Es probable que este extenso yacimiento de 3,8 hectáreas, habitado desde el 300 a.C. hasta el 300 d.C. fuese el último baluarte de los celtíberos contra los romanos.

Reconstrucción de viviendas


Las excavaciones de este yacimiento fueron realizadas en 1875 por el arqueólogo Martins Sarmento, quien descubrió un recinto con cimientos y ruinas de más de 150 cabañas de piedra rectangulares, circulares y elípticas, comunicadas por senderos pavimentados, un sistema de distribución de agua y, alrededor, varias murallas de protección. Desde luego este es el castro más grande y mejor conservado que yo haya visitado y recomiendo encarecidamente su visita si te acercas por Braga o Guimarães. 

Camino en la Citania de Briteiros

Restos de casas en la Citania de Briteiros

Una vez terminada la visita a la citania continuamos nuestro viaje hacia Guimarães. Lugar de nacimiento de Afonso Henriques, el primer rey independiente de Portugal, quien usó la ciudad para lanzar la principal ofensiva de la Reconquista contra los moros. El casco medieval de Guimarães es un laberinto de calles y plazas pintorescas enmarcado por edificios del siglo XIV, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001.

Guimarães

Casco antiguo de Guimarães

Casco antiguo de Guimarães

Casco antiguo de Guimarães

Casco antiguo de Guimarães

Nuestra primera visita en la ciudad en la que nació Portugal fue al Paço dos Duques de Bragança (Palacio de los Duques de Bragança). Este palacio de torres almenadas y chimeneas cilíndricas de ladrillo fue construido en 1401 y luego restaurado como residencia presidencial para Salazar. Se pueden visitar varias salas donde veremos una colección de tapices flamencos, armas medievales, una capilla con relucientes vidrieras de colores y enormes tapices que relatan varios episodios de los intentos de Portugal por conquistar el norte de África. La entrada cuesta 5 € por persona, pero existe la posibilidad de pagar 1 € más y comprar una entrada conjunta con el Museo Alberto Sampaio, que fue la que nosotros compramos. Y la verdad merece la pena ya que tanto el Paço como el Museo nos encantaron. 

Paço dos Duques de Bragança

Interior del Paço con la capilla al fondo

Interior del Paço dos Duques de Bragança

Vidriera de la capilla

Después de visitar el Paço nos acercamos hasta el Castillo, situado en la misma colina, que fue construido en el siglo XI y que se cree que fue el lugar de nacimiento de Afonso Henriques. Del castillo solo quedan las murallas y las paredes que lo formaban, el interior no se puede visitar. 

Castillo

Cuando terminamos de ver el Castillo fuimos a comer en la Praça São Tiago donde hay varios restaurantes y puedes escoger el que más te guste, y por la tarde continuamos visitando la ciudad. Fuimos hasta el Museo Alberto Sampaio, que está construido alrededor del tranquilo claustro románico de la Iglesia de Nossa Senhora da Oliveira y tiene una excelente colección de arte religioso y vestiduras eclesiásticas. Aquí podrás ver cosas tan interesantes como en el Museo del Tesoro de la Sé de Braga pero por mucho menos dinero.

Claustro de la Iglesia de Nossa Senhora de Oliveira

Continuamos hacia la Iglesia de São Gualter, una esbelta construcción del siglo XVIII que destaca por sus agujas gemelas del siglo XIX.

Iglesia de São Gualter

Y, para terminar, fuimos hasta el Teleférico da Penha para subir hasta la cima de Penha a 617 metros. Es el punto más alto en kilómetros a la redonda y ofrece unas maravillosas vistas de la ciudad de Guimarães. El viaje en teleférico cuesta 4,50€ ida y vuelta, un poco caro la verdad, por lo que si no quieres usarlo también se puede subir por carretera. Lo cierto es que para visitar este lugar por completo necesitarás un día entero. Es una preciosa zona arbolada, llena de caminos de senderismo que te permiten recorrer todo el bosque y descubrir las formaciones rocosas tan llamativas que lo componen.

Vistas de Guimarães desde Penha

Caminos entre rocas en Penha

Penha

Aquí terminamos nuestra visita a la ciudad de Guimarães, de la que nos quedaron algunas cosas por ver, pero así ya tenemos excusa para volver.